Cerveza después de entrenar: mito o realidad

cerveza después de entrenar

Hablar a la vez de deporte y cerveza puede llegar a generar bastante controversia, sobre todo en aquellos deportistas que cuidan a rajatabla su salud. Pero como bien sabemos, la 

la cerveza se ha convertido en una de las bebidas alcohólicas más populares de nuestro día a día. Está tan asentada en nuestros hábitos que muchos de nosotros llegamos incluso a consumirla después de una intensa jornada de actividad deportiva. 

Ahora bien, ¿es correcto hacer esto para la recuperación de nuestro organismo? Aunque más de uno se llevaría las manos a la cabeza, lo cierto es que existen multitud de estudios que afirman que la cerveza aporta hidratación y ofrece grandes efectos antioxidantes al cuerpo. Algo fundamental tras el entrenamiento. 

Por si todavía tienes dudas, te explicamos si en realidad es un mito o realidad beber cerveza después del deporte

¿Es bueno tomar cerveza después de entrenar?

Como ya te hemos adelantado, la cerveza es una gran fuente de calorías y agua que te permitirá recuperar rápidamente tu cuerpo después de cualquier ejercicio físico. Además, esta bebida con alcohol cuenta con ciertos electrolitos y minerales similares a los que puedas encontrar en las fórmulas de las bebidas energéticas deportivas. 

Tomar cerveza te ayuda a volver a recuperar cada uno de los músculos que han estado trabajando fuerte durante tu sesión de entrenamiento y actúa de manera positiva sobre ellos. Estos es posible porque: 

  • Repara el daño sufrido en las fibras musculares. 
  • Combate la fatiga muscular. 
  • Reduce el riesgo de padecer agujetas gracias a sus efectos antioxidantes. 
  • Su ingesta reduce el dolor y el cansancio muscular. 
  • Aporta de nuevo grandes cantidades de diferentes minerales. 
  • Facilita esa recuperación deportiva que tanto se necesita al finalizar una sesión de entrenamiento. 

Todos estos beneficios que hemos ido enumerando aquí se pueden obtener bebiendo cervezas con alcohol pero también sin ella. La diferencia principal entre una y otra se encuentra en la composición calórica y la cantidad de alcohol. Sabiendo esto podemos optar por las nuevas alternativas 0%. 

Deporte y cerveza, ¿son compatibles?

Frente a todo pronóstico, el deporte y la cerveza son más compatibles de lo que uno pueda llegar a pensar. Beber una cerveza después de entrenar nos permite esa rápida recuperación del metabolismo. Sin embargo, no debemos olvidar que esta ingesta debe ser moderada y con total responsabilidad. 

Tomarnos una cerveza nada más finalizar la sesión de ejercicio físico puede ayudar a nuestro cuerpo, pero si decidimos beber grandes cantidades de alcohol puede llegar a causar un gran perjuicio a la larga en nuestro hígado o riñón

Así que ya sabes, si eres un apasionado de esta bebida alcohólica puedes tomarla después de entrenar siempre y cuando sea de forma ocasional y sin pasarse en tu día a día. 

En los centros comerciales de Alcampo encontrarás una amplia selección de cervezas de todo tipo para así poder satisfacer todas tus necesidades. Desde las clásicas Mahou hasta las nuevas colecciones IPA. 

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